jueves, 12 de septiembre de 2013

Casa sólo hay una

Pues aquí estoy, meses después de irme a hacer las Alemanias. La gente constantemente me pregunta "¡Anda! ¿Pero cómo es que te has venido?" Y te lo dicen así de naturales tras haberles contado que mi exjefe me pagaba 200€ guarros al mes, que tan sólo el curso de idioma me costaba 235€ y que me tenía que mantener alí con el dinero que buenamiente me mandaban mis padres. Acto seguido y para la sorpresa de la aquí presnete viene el "ya... pero esque en España la cosa está muy mal". Pues hombre, depués de haber estado trabajando a media jornada por 200€, de carecer total y absolutamente de vida social por encontrarme viviendo en el culo del mundo la únida palabra que me nace para describirte es "gilipollas".

Cuando sales fuera te das cuenta que tu patriotismo renace cual planta china deshidrata en una cazuela de agua hirbiendo. De repente tu país que aquí era una puta mierda, retrasada, que no avanzaba ni aunque la pagaran ahí se convierte en todo un héroe, y da igual que tu no sepas casi ni el idioma porque te verás defendiendo lo indefinible a Zähnen und Klauen (capa y espada).

Por otro lado salir de tu pequeña ciudad es darte cuenta d elo grande que es el mundo y aún así aunque ellos te vean más de pueblo que las amapolas tratas de xplicarles qeu hay vida más allá de la mantequilla para cocinar y que la botella de oro con etiqueta que pone "aceite" no es para que esté en el desván. Que por cierto par alguien que odia con toda su alma la mantequilla, como yo, Alemania es el país perfecto, después de ver nocilla con mantequilla mi mundo gastronómico perdió todo su sentido y fue directo a estamparse contra las vías del metro.

Pero no todo fue malo, no penséis que me subo aquí a llorar como habitualmente hago, no, solo descargo mi ira homicida. Conocí gente interesante, niños que eran una ricura a los cuales no les entendía porque sus padres habían sido capaces de crear un bicho grande y gordo que me llegaba por el ombligo pero qeu no era capaz de hablar, o niños como Ántona que tan pronto te hablaba en alemán, como inglés o francés....niños...qué de niños.

La conclusión que saqué de todo esto es que una mañana me levanté, fui como siempre a la escuela, salí de allí y me dirigí como otras tantas veces a mi trabajo, Karla empezó a perseguirme como hacía habitualmente y Duana Zú me dió uno de tantos abrazos, Ántona me contó que se iría muy pronto a París y yo les prepresenté un cuento, les di un abrazo de piña y aquel día les dije adiós. Ese fin de semana estaba en España, abrazando a mis padres qeu lloraban sin consuelo, yo que les miraba cual gacela herida.. y ellos que me preguntaron: ¿Qué quieres por Reyes? Y yo que les dije "Volver", y aquí es cuando después de 24 años me di cuenta que de verdad, los Reyes, son los padres.

Gracias.

HISTORIA DE UNA PATATA



Historia de una patata

(Voz en off)

“Cuando todo acaba ya no sabes por dónde empezar. Los días te parecen tristes y los recuerdos amargos. Nunca lloré tanto como el día en que conocí a una patata.
No, no era una patata normal, ésta era especial, tenía piernecitas que le daban un toque cómico a la par que grotesco, la patata en sí se llamaba Lía”

ESCENA 1

Aparece una muchacha entera vestida de blanco, algo despeinada y con cara de no haber dormido bien, un tanto distraída. Está sentada en la cama, a su lado puesta en una silla se puede ver una patata.

-         Que gracia Lía, si te vieses, ahí con tus patitas…
-         (silencio)
-         Ya claro, entiendo, para ti no es cómico, los defectos nunca son cómicos…
-         (silencio)
-         Lía, ¿entiendes algo de lo que te digo? ¿Eres capaz de escucharme? ¿Te llegas a enfadar, a poner triste…has llegado a llorar? Lía, ¿cómo es ser una patata?
-         (silencio)
-         Ya, entiendo, no creo que sea fácil, todo el mundo te mira con cara de loco, fijo que alguna vez has sentido miedo, ¿verdad que si?
-         (silencio)
-         No hace falta que contestes, si lo sé, me imagino, pero no hace falta que te excuses, no Lía, que yo también he sentido miedo.
-         (silencio)
-         Lía, ¿lloras mucho? ¿Te han dañado alguna vez?
-         (silencio)
-         Ya, ya sé, una vez casi te clavé un cuchillo y te dañé la piel, pero no me refiero a eso, me refiero a dolor interno, ¿me entiendes Lía? Me refiero a ese dolor que solo se cura tras las lágrimas.
-         (silencio)
-         Lía siento mucho haber intentado hacerte daño, sabes que ese día no tenía nada que comer…
-         (silencio)
-         Lía ¿me perdonas? ¿Puedes perdonarme?
-         (silencio)
-         El silencio duele Lía…
-         (silencio)
-         ¿crees que nos sacarán de aquí? Ellos me piden continuamente que no hable contigo, no sé por qué, de verdad que yo no quiero pero creo que es la única forma de salir de aquí, ¿te enfadarías otra vez conmigo por eso?

(Se oye un ruido de pasos que se acercan)

Voz 1: - Hay que ver, pobre chica, y que no para, yo ya no sé que hacer con ella, la he puesto ha hablar con muñecos, peluches, personas… pero nada que a la única que habla es a la dichosa patata, es que yo ya no sé, de verdad va a llegar un momento en que no sé…

Voz 2: - Paciencia, todo se pasa, son crisis, igual que vienen se van, ya dejará de hablar con ella y en el último caso pues nada, acaba con la patata, ¡y haber luego a quien le habla!

Voz 1: - ¿Me estás hablando en serio? ¿No crees que pueda ser peligroso? Sería como matar a su mejor amigo

Voz 2: - Pues tú me dirás que será mejor, si que se vuelva loca del todo o que intente hablar contigo

-         ¿Lo has oído Lía? ¿Lía puedes oír?...
-         (silencio)
-         Ahora no solo quieren que te deje de hablar, ¡ahora encima quieren matarte!
-         (silencio)
-         No si entiendo que te hayas quedado sin palabras es normal. Lía te voy a dejar de hablar.

(Oscuridad)






























ESCENA 2

Esta vez la muchacha aparece sentada en la silla agarrando una muñeca y la patata en la cama. La muchacha mira fijamente un punto al vacío de frente al público. Parece estar segura de si misma pero a la vez dudosa de que lo que hace sirve para algo.

Voz 1: - Lía te estoy intentando ayudar pero es muy difícil
-         Lía te hablan
-         (silencio)
Voz 1: - Lía, mira te presento a alguien, esta es Lúa, su nombre se parece mucho al tuyo ¿verdad? Pues mira ella te va a ayudar a intentar hablar con personas, cada vez que tengas un problema se lo cuentas ¿vale?


-         ¿Te das cuenta Lía? Se piensan que soy tan tonta como para hablarle a una muñeca, ni que fuera una cría.
-         (silencio)
-         (risa) ya Lía, además que es un poco fea, yo prefiero hablar contigo, tú me entiendes, y me escuchas…
-         (silencio)
-         ¿Por qué nadie nos escucha Lía? ¿Por qué nos pegan y nos hacen daño?
-         (silencio)
-         Lía, ¿alguna vez te has sentido inútil?
-         (silencio)
-         (apresuradamente) Yo no
-         (silencio)
-         (más calmada) Pero quizá tú sí.
-         Lía, ¿te acuerdas cuando yo estaba en la cocina, cuando casi te clavo el cuchillo? Qué susto ¿eh Lía?
-         (silencio)
-         ¿No dices nada? (Cada vez se altera un poco más)
-         (silencio)
-         ¿Ya no te acuerdas? ¿No recuerdas el momento más importante de tu vida? ¿Y si hubieses muerto? ¿Y todas las cosas que te quedaban por hacer? ¿Y todo aquello que nunca dijiste? ¿Eso no importa Lía?
-         (silencio)
-         No te entiendo…
-         (silencio)
-         ¿Qué nos pasó? ¿No éramos felices? ¿No teníamos sueños ni ganas de vivir? Porque yo ahora si que tengo ganas de vivir Lía. De empezar de nuevo, pero me tienes que perdonar
-         (silencio)
-         Perdona por no haberte dedicado nunca un minuto de más. Perdona por no haberte dicho nunca que lo siento. Perdona por no haberte querido lo suficiente. Perdona por haber sido una egoísta. Perdona por no haberte escuchado. Perdona…
-         (silencio)
-         Que rencorosa… vale pues no te hablo…
-         (silencio)
-         Perdona… si yo te entiendo… no te tenía que haber hablado así… Lía ¿y si hablamos ya las dos? ¿Y si nos vamos ya de aquí?

(Oscuridad)













ESCENA 3

La muñeca aparece tirada a un lado. La muchacha sentada en la cama escucha atentamente lo que el médico tiene que decirle

Médico: - Lía ¿entiendes algo de lo que te digo? ¿Eres capaz de escucharme? ¿Te llegas a enfadar, a poner triste…has llegado a llorar?
-         (silencio)
Médico: -fijo que alguna vez has sentido miedo. ¿Te han dañado alguna vez? Me refiero a dolor interno, ¿me entiendes Lía? Me refiero a ese dolor que solo se cura tras las lágrimas. ¿Lía puedes oír?...
-         (silencio)
Médico: -Lía te voy a dejar de hablar… ¿alguna vez te has sentido inútil? ¿No dices nada? ¿No recuerdas el momento más importante de tu vida? ¿Y si hubieses muerto? ¿Y todas las cosas que te quedaban por hacer? ¿Y todo aquello que nunca dijiste? (Se va notando cómo la primera indiferencia del médico se va convirtiendo en emoción, se nota que la relación que tenían no empezó en aquel hospital)…Perdona por no haberte dedicado nunca un minuto de más. Perdona por no haberte dicho nunca que lo siento. Perdona por no haberte querido lo suficiente. Perdona por haber sido un egoísta. Perdona por no haberte escuchado. Perdona…
-         Alberto…
Alberto (con ilusión y bastante efusivo): -Dime Lía, dime lo que quieras no te calles, no calles nunca…
-         Alberto, quiero no tener problemas, quiero levantarme cada día y sentir indiferencia, quiero que no me importe que me dañen, que el mundo me coma sin sentir nada…Alberto, quiero ser una patata.

(Alberto no esperaba esa contestación y se le nota en la cara,  está desilusionado y comienza a llorar, por el contrario Lía parece contenta, segura de sí misma, por primera vez parece no dudar en sus palabras. Se hace la oscuridad en el escenario y sólo hay un foco apuntando a Lía, la imagen queda como congelada mientras una voz en off recita)



Voz en off:

“Era una patata que nunca, nunca encontró su lugar en la vida. Estudió algo a lo que nunca se vio del todo entregada, luchó por cosas incomprensibles, por derechos y tonterías que el resto de humanos dejaban pasar.
Ella, hoy más que nunca, sintió la necesidad de dejarse llevar, de dejar de luchar por sus sueños, hoy  más que nunca quiso ser una patata”.


































Con Amor, Amelie



Se encienden las luces se ve a una mujer en escena sentada en una silla con una mesa y cientos de cartas. Viste normal en vaqueros y con un sombrero parisino.
(Comienza a hablar la mujer se le nota cierta carencia mental, mantiene la mirada fija en un punto infinito y comienza a hablar )

-¿Alguna vez han visto la película de Amelie? (se proyecta o escucha el fragmento de la película de Amelie dónde Amelie explica qué es lo que le gusta). Mi madre me llamó Amelie, ella buscaba gente, historias que guardaban las fotos. Yo, escribo cartas. Una vez, escribí a Zapatero, le conté todo lo que aquella noche pasaba por mi cabeza… le conté por qué no me podía dormir, le conté que tenía una amiga que había perdido su casa… le conté muchas cosas pero tengo un defecto, nunca envío las cartas. Asique cuando quise enviarla, Zapatero ya no era presidente, el desahucio de mi amiga se había convertido en algo normal y tan cercano que carecía de toda importancia y correos estaba en huelga. Recuerdo que llevo toda la vida escribiendo cartas, la primera fue a los Reyes… con 7 años, a ellos les pedía otras cosas, claro está, una niña no escribe todos los días a los Reyes. Empecé por lo normal Queridos Reyes de España, luego pregunté por Sofía y las niñas, decidí hablar de tú porque así queda más cercano, esto me lo enseñaron en el colegio y sólo me ha servido para que descarten mi candidatura en Infojobs por falta de cortesía y que en las entrevistas de trabajo piensen que estoy loca, aunque claramente el problema lo tienen ellos ya que a mis padres siempre les he tratado de tu y jamás me han dicho que me tomo demasiadas libertades. La carta a los Reyes la eché unas Navidades en un centro comercial, yo no sabía por aquel entonces que los Reyes eran Magos, y años después me enteraría de que son los padres y lo que sigo sin entender es qué estudiaron mis padres para ser Magos. He visto varias películas sobre esto, Harry Potter, Crepúsculo… pero creo que ninguna me lo aclara del todo, aunque quizás no haya escogido las mejores películas ya que en Crepúsculo salen vampiros, aunque por otro lado desde que vi a mis padres comer morcilla y llegar a final de mes con 500 euros tengo mis dudas acerca de su naturaleza sobrehumana.
Mis problemas comenzaron cuando quise escribir a gente importante como al chico que me gustaba, si porque él siempre me hablaba de los correos que había recibido y la ilusión que le hacía sobretodo los de publicidad en los que le anunciaban que ganaba algo. Un día le escribí y le dije que había ganado algo muy importante, en la siguiente no le escribí nada pero le pinté un corazón, en la siguiente le mandé una sopa de letras que ponía juntos para siempre, a la semana siguiente fue él el que me escribió, con cierta vergüenza he de decir ya que lo hizo a través de un tal Fernando Robles, abogado, dónde me decía que si  no dejaba de enviarle inmediatamente esas cartas nos veríamos muy pronto. Yo dejé de escribirle y se las llevaba personalmente ya que como bien me había anunciado su abogado lo que más quería en el mundo era verle y si tanto le molestaba que lo hiciera por correo en persona sería mucho más ameno. Y así es cómo terminé aquí.
Ahora también estoy escribiendo, escribo al mundo, pero el mundo no tiene código postal fijo, con lo que me es realmente difícil saber dónde tengo que enviar la carta, si cualquiera de ustedes me puede poner en contacto con él se lo agradezco, PD: no tarden mucho o esta carta tampoco la enviaré, saludos: Amelie.

Hace tiempo que no recibo visitas, mis amigos resulta que no son amigos, son caras sonrientes que me traen piruletas mientras me felicitan por los progresos que hago cuando claramente no progreso ya que no paro de escribir, creo que la empresa Bic se mantiene por mi persona. Aunque desde que sacaron los bolis Bic Cristal los otros están en decadencia, pero a mi la bolita me hace mucha gracia porque rueda…rueda….
También pinto, pero eso lo hago menos por eso no llama tanto la atención y soy alérgica, al papel en blanco. Me pone muy nerviosa asique siempre escribo en papeles de colores pero los sobres tienen que ser blancos porque si no son blancos no son sobres.
Ahora está de moda lo de los sobres, sale mucho por televisión y yo me pregunto si esos sobres serán como los míos o si se los pondrán de colores, yo si metiese dinero en vez de cartas pondría sobres de colores según el billete que fuera dentro, que es de cien, verde que es de 50 naranja, aunque aquí entra ya el escasísimo sentido que tenemos los humanos para percibir colores, y prueba de ellos son los calcetines negros y los azules oscuros que siempre terminan mezclándose y perdiéndose en un sinfín de posibilidades.
El médico dice que soy observadora pero que no lo quiero reconocer, se pone flores gigantes horrorosas en la cabeza y yo le digo que le quedan estupendamente, después él habla con los otros médicos y dice que no progreso a parte de mi escasísimo gusto, lo que el pobre no sabe esque yo le digo que le queda bien para no herir sus sentimientos porque cuando le digo que le queda bien me sonríe y a mi me gusta hacer feliz a la gente, luego ellos me dan unas pastillas y yo también sonrío Y TODOS FELICES!!!
En fin seguiré escribiendo al mundo, a la tierra, que dicen que la estamos matando, asíque como le queda poco tiempo o le escribo ahora o no lo haré nunca, es como esos trenes que pasan sólo una vez y que cuando no los coges piensas ya vendrá otro y efectivamente en una hora pasa otro, pero ya no es el mismo… quizás exageran con la muerte del mundo pero quizás un día abriré los ojos y recuerde con nostalgia lo que ahora llamamos Tierra. PD: con amor Amelie.



lunes, 25 de marzo de 2013

RUBIA CENIZA




RUBIA CENIZA

Primer acto

(Sara y Judith conversan tranquilamente, en escena, un sofá ellas dos encima tumbadas de manera despreocupada, vestidas de luto, despeinadas y con una copa de vino en la mano. Sara tiene el mando de la tele, están viendo un video casero)

Sara: (rie tímidamente pero emocionada) aquí es cuando Greta le tira un palo!!!
Judith: (rie ).. sí, lo pasamos bien aquel verano… Greta, madre mía, qué habrá sido de Greta?
Sara: se quedó embarazada
Judith: ¿Embarazada?
Sara: si, un tipo de estos bohemios, que venia con un rollo muy guay.. lo típico. Se la tiró, se quedó premiada y lo que pasa siempre.
Judith: ¿Abortó?
Sara: No, los padres no querían… católicos creo… el caso es que siguió hasta el final, ahora tendrá el crío como 5 años.
Judith: Joder.. 5 años…

(Sara y Judith se quedan calladas mirando un punto fijo al horizonte del público. Acaba de salir la imagen de Carmen).

(silencio)
Judith: Carmen…. Qué guapa era… la odiaba ¿eh? Siempre se los traía a todos de calle (rie) y cómo lo pasábamos… unía el grupo..
Sara: Si
Judith: sí…
Sara: era rubia natural?
Judith: ¿Carmen? Castaña clara
Sara: ..mmm no, castaña no era …  pero rubia tampoco….
Judith y Sara (se miran): Rubia ceniza!!!
(rien a carcajadas)
Sara: ¿Te acuerdas cuando el tipo aquel le entró?
Judith: si!!! (Rie) cuando iba tan borracha que empezó a insultar a todo el bar y el tipo le dijo a ver Rubia de bote! Y (rie) y ella dijo “No! Rubia Ceniza”(imita la voz borracha de Carmen).
(rien  hasta que el recuerdo de Carmen se hace tan presente que se les va apagando la voz.. Bajan las luces, con una luz tenue y se proyecta sobre sus caras un video casero donde aparece Carmen y se le oye hablar:
Carmen: Me estás grabando?
Voz en off:  no es una foto (Carmen posa) (risas) que no idiota! Que te estoy grabando!!
Carmen: que imbécil (rie) .. pero no me grabes que nunca sé que decir!!...
Voz en off: Venga Carmen cuenta un chiste
Carmen: Un chiste? Yo no se contar chistes
Voz en off: Pues algo gracioso no sé , piensa que esto lo verán tus hijos dentro de unos años (se ve a carmen agachar la cabeza tocándose la tripa y riendo inocentemente)
(se apaga la proyección, silencio, Sara coge el mando y apaga la tele)
Sara y Judith quedan en estado de shock. Sara se levanta y termina de beber el poco vino que le quedaba.
Sara: Sabes qué te digo Judith? Que ella no hubiese querido que estuviésemos así.. no (agarra una foto de carmen que hay colgada en un marco, la mira y sonríe con picardía)
Ella hubiese querido.. ver una peli de terror
Judith: No ella no hubiese querido eso
Sara: No, tú no quieres pero a ella le hubiese encantado
Judith: ¡que yo no veo pelis de terror hombre! (le quita el marco de las manos) y como Carmen era mi mejor amiga ella no la hubiese puesto.
Sara: Bueno tu mejor amiga… que anda que no decía cosas de ti
(Sara y Judith se miran y rien)
Judith: (riendose irónicamente queriendo saber qué cosas decía) qué cosas?
Sara:  bueno eso ya da igual
Judith: Claro da igual porque de ti no decía nada
Sara: ¿No decía nada? Qué maja… normal, era mi mejor amiga.
Judith: pero yo pensaba que yo era su mejor amiga, siempre salíamos juntas, nos llamábamos cada 15 minutos, si hasta vestíamos igual.
Sara: ya, ella decía que eras un poco pesada y que encima le copiabas.
Judith:  (enfadada) Joder con Carmen, muy amiga muy amiga pero…
Sara: Judith eso pasa en las mejores familias no le des importancia, son cosas que se dicen con el calentón sin más. Todavía recuerdo lo bien que cocinaba… jo! Los pasteles!! Madre mía que magdalenas, que tartas!!!
Judith: yo nunca la vi cocinar, si lo odiaba, siempre me lo decía. Decia (la imita): “Cocinar es un asco, no me gusta nada donde esté el Mcdonalds”
Sara: No… Carmen odiaba la cocina rápida,  pues menudas comilonas nos pegábamos en su casa, en la del campo, la de la ladera del valle este tan famoso….
Judith: (según habla Sara Judith se da cuenta de que la Carmen que ella conocía no era la misma de la que estaba hablando Sara, está intrigada pero angustiada de saber que su mejor amiga le ha ocultado tantas cosas) … creo que necesito aire
Sara:  ¿Te llevas a Carmen? (le ofrece la foto)
Judith: (dudando)   ¿qué Carmen? (mira la foto) ah! Eee.. si, bueno, si, por qué no… (coge el marco y se va a un lado de escena. Sara apaga la tele)
(Una luz payaso ilumina solo a Judith en escena que dejando al lado la foto se fuma un cigarro)
Judith: Joder Carmen, Carmen, Carmen, joder! 12 años de amistad, 12 y no sabía que te gustaban las magdalenas!  Que cocinar se te daba bien?? ¿Pero quién eras tú Carmen?

(Luces fuera, fin del primer acto)


Segundo acto

(Sara y Judith se han cambiado de ropa, van en ropa cómoda de andar por casa, se nota que se han echado a dormir un rato. El pelo despeinado, ellas sin maquillar)

Sara: Has conseguido dormir?
Judith: Un poco, tu?
Sara: Un poco… bueno la verdad es que he caído como una piedra. ¿Qué vas a hacer hoy?
Judith: Nada, qué quieres que haga?
Sara: (sara se levanta se sirve un poco de café caliente en una taza para ella y otro poco para Judith) No sé, no vas a salir? Podíamos ir a dar una vuelta o al café de la esquina (le ofrece el café) Toma. lo mismo llamo a mis padres y me acerco a ver si están mis sobrinas y ya de paso las veo.
Judith: De verdad tienes ganas de salir? Te vas a ir de visita familiar? Dónde estaba tu familia hace un mes, eh Sara?
Sara: No empieces Judith
Judith: Si no llega a ser por Carmen te vas en la puta calle y ahora que ella no está te vas a hacer las paces?? Qué pasa con todo lo que dijiste? Acaso te ha entrado miedo por si vamos cayendo todas?
Sara (con tranquilidad, no le alteran las palabras de Judith): Judith, no lo intentes, Carmen ya no está aquí, ya todo se ha acabado. Mañana llegarán sus padres y qué crees que te dirán? Oh si claro por Dios pasen y vivan en la casa de mi hija!! Judith despierta!! Hay que irse de aquí, y si no has hecho las paces con tu familia no es mi culpa.
Judith (alterada): Sara! A qué estas jugando? Las tres sabíamos perfectamente lo que había, lo sabíamos!!! Todas estábamos en la misma situación por eso nos vinimos aquí!!!! Por eso estábamos juntas!! Hasta el final te acuerdas? (se acerca a ella paranoicamente) te acuerdas? Joder Sara! Lo hice por vosotras (llora) por vosotras lo he hecho todo… éramos una sola…
Sara: No tengo más que decirte Judith, las cosas son así Carmen ha muerto, su hijo ha muerto con ella y nosotras seremos las siguientes si no nos largamos de aquí.
JudithL (llorando) Sara…
Sara: Despierta de tu burbuja Judith! O estas acompañada o estas muerta!! La policia no te va a salvar, esto solo era un refugio, ahora que ese cabrón sabe que estamos aquí vendrán a por nosotras, son todos amigos qué te crees que no se lo van a contar? Crees que la cárcel le va a volver bueno y bondadoso¿? A la primera visita dirá el lugar y aquí estaremos… esperando como quien espera el último autobús. (se sientan con crudeza en el sofá la luz se vuelve tenue).
Suena la voz de Carmen:
(alterada): CORRER!!! JODER CORRER METERLO TODO AQUÍ Y VAMONOS TIENEN QUE ESTAR AL LLEGAR!!
Judith: Sara lo tienes todo?
Sara: Sí corre corre corre! (se oyen ruidos de puertas y un sonido de un teléfono que lo coge un contestador: Sé que estas ahí…. ¡Carmen! Se que estás ahí tienes 5 minutos para volver a casa  ¿me oyes? 5 minutos!!!!... joder (se oye una patada a un posible mueble).

(se encienden luces a modo natural), Judith coge una guitarra y se pone a tocar por tocar, se le nota afectada, Sara que la mira, se enciende un cigarrillo y se sirve una copa de vino. De repente Sara comienza a reir casi de manera sicótica)

Judith: qué (espera, Sara sigue riendo) … ¿qué pasa?, ¿eres boba, qué pasa?
Sara: que podiamos hacer un grupo joder! Mira tu tocas y cantas y yo canto y con mi físico malo a de ser, podemos poner la gorra y a ver qué pasa.
Judith: Carmen era la de las ideas locas no tu
Sara: puede, pero si no no hubiesemos vivido ni la mitad, te acuerdas cuando fuimos a la playa? (rie nostálgica y se balancea como en el sonido de las holas) “yo solo busco que me tiemblen las piernas, que sea de esas que nadie recomienda.. yo solo busco que nadie lo entienda (cantan las dos) pero cuando esté roto escuchar “que merece la pena”” (se miran y cantan al unísono) “Aviones a punto de salir, pasiones de gitanos, pequeña sonrisa de Amelie me tienes ganado” (se echan a reir).
Judith: no había otra forma de que se calmase, era cantarle eso y el niño dejaba de dar patadas. Hubiera sido precioso.
Sara: Preciosa
Judith: oso
Sara: osa, iba a ser niña Amelie la quería llamar
Judith: Pero si yo le había puesto Juan
Sara: ya pero no era tu hijo
Judith: Joder con Carmen
Sara: no empieces tia qué más da, ya no hay ni niño ni madre
Judith: quiero hacer algo
Sara: podrías elegir otro nombre para un niño Juan es tan típico y feo, no me gusta nada
Judith: no, eso no, a mi me gusta, podríamos hacer algo juntas, no sé lo del sombrero no es tan mala idea, yo toco y demás y bueno sería bonito y un poco loco (se anima) sí podría ser una solución, y hacer locuras, muchas locuras y no parar, no parar nunca y y y y y no sé qué se te ocurre? Viajamos?
Sara: pues es feo feo feo, es como no sé Pancho, Pancho suena a niño un poco gordito no?, yo tenía un hipopótamo que lo llamaba…
Judith: Sara! Centrate!
Sara: de qué? Sombreros? A sisi, podemos hacer sombreros total
Judith: no eso no lo del sombrero lo de poner sombrero e irnos con la guitarra y viajar
Sara: (rie) yo si no empezamos en Madrid no hago nada
Judith: Pues a Madrid y de Madrid a…
Sara y Judith: AL CIELO!!!!
Sara: No si al final la cuerda voy a ser yo (rie)

(se bajan las luces poco a poco hasta quedar a oscuras)
FIN DEL SEGUNDO ACTO


Tercer acto:

Entran con la guitarra a cuestas y un sombrero de copa que Sara lleva puesto en la cabeza y riendose, se nota que “les ha ido bien”.
Sara: ay Dios que me da algo (rie a carcajadas) 50 euros!!!! Tia que este va a ser nuestro futuro, 50 euros!!!! Y sólo nos hemos gastado 80 en el viaje (rie a carcajada)
Judith: bueno bueno pero por algo se empieza no? Además que el mundo del espectáculo es así, tenemos que pensar un nuevo destino (rien a carcajadas)

(Suenan golpes sobre la puerta, se les corta la carcajada y se asustan, sospechan quien puede estar tras la puerta, se oye una voz masculina
VOZ: Cariño.. soy yo.. sé que no puedo estar aquí pero vi la noticia en el periódico de Carmen.. no sabes cuanto lo siento amor.. si me dejaras pasar (Judith y Sara procuran hacer el menor ruido posible apagan la luz para disimular tardíamente que no hay nadie)… sé que estás ahí…. Joder! Abre la puta puerta! Que la abras!!!! (Se oye un golpe seco y los llantos de Judith y Sara)

(Se vuelven a encender luces, Sara y Judith están sentadas y no reaccionan, tienen la mirada fija en un punto, hay un silencio atronador roto por Sara que se enciende un cigarrillo)

Sara (fumando): bueno ya está no? No ha pasado nada sabíamos que esto pasaría tarde o temprano, ya pasó ya está. Un cigarro? Vino?
Judith: creo que ya he bebido y fumado suficiente
Sara: tu verás
Judith: a tomar por culo! Estoy harta, sabes que te digo? Que estoy harta! Voy a pegarle un tiro
Sara: (enloquecida) Pero estas mal de la cabeza? Qué te va a matar! Y tu no tienes pistola
Judith(fuera de si, con voz de loca): vale pues le voy a matar con …. (mira a su alrededor y visualiza una manzana) con esta manzana!
Sara: (mas calmada e irónica) Claro, muy útil, una manzana, como no se le habrá ocurrido al cuerpo nacional de seguridad…(se sienta)
Judith: sí, si si es perfecto porque la manzana no deja huellas (rie paranoicamente), si, una manzana puedo llevar un plátano también que me puede ser útil es perfecto, perfecto, le llamaré el vendrá y entonces ZAS!!! Manzanazo!!!!! (rie más paranoica aún y se va encerrando en sí misma) manzanas como no se me habia ocurrido antes que golpean y el rabito se le pude meter en un ojo y atragantarse con las pipas ….
Sara: pues ahora que lo dices, no vas a estar tan loca eh? (se va poniendo poco a poco en el mismo estado que Judith llevada  por el atisbo ínfimo de posibilidad) las manzanas, si son verdes además son más duras y ácidas lo mismo podemos crear una supermanzana ultraácida que se cargue a ese hijo de puta (rien como cualquier loco de un manicomio)
Judith: Bien este es el plan, coge el plátano
Sara: Por qué a mi siempre me toca la peor parte?? es la fruta guarra (coge un plátano pocho)
Judith: calla! Tu le acuchillarás con el plátano vale?
Sara: Vale (coge el plátano pocho)
Judith: bien, (coge una manzana verde) yo aprovecharé cuando esté casi moribundo a lanzarle manzanas, de las verdes, las que duelen que tienen ácido, el rabito de la manzana hará el resto.
Sara: (le mira extrañada mientras va visualizando la escena) eres la ostia…. Si señora.
Judith: gracias, se me acaba de ocurrir
Sara:  Jo pues está genial para habérsete ocurrido ahora eh? Aunque… ¿no puedes quitar lo del plátano?
Judith: no
Sara: mierda
Judith: vale estamos no?
Sara: si llama
Judith: llamo… (marca por el movil un teléfono y pone voz) cielo… lo siento tanto…. Lo se… sí…. Sí….. lo sé …. Si pudieras venir… sí…. Si no me muevo… no…. No. (cuelga)
Sara: viene?
Judith: si!!!
Sara: Toma!!!!!!

(ríen alegres hasta que se les va apagando y se dan cuenta que en lo que tarde en llegar no tienen nada que hacer…. Se miran)

Sara: vino?
Judith: vale!
Sara: No nos queda vino hay que comprar después de lo de la manzana
Judith: Como quieras o si quieres vamos ahora, aunque claro si viene lo del plátano se pierde
Sara: no mejor después
(se sientan y beben, se miran incómodas)

Sara: unas cartas?
Judith: vale.. bueno por qué no, aunque no queda bien
Sara: el qué?
Judith: jope el titular pareces boba, vamos a ver mañana cuando esto salga en televisión qué van a decir “ abrió la puerta se las encontró jugando a las cartas y ellas le clavaron un plátano y le lanzaron manzanas” no tiene sentido
Sara: Es verdad, pues mejor lo de las cartas lo dejamos va? Para cuando volvamos de lo del vino. Pues no sé chica, mira que ayer le quedaba cerca pero hoy debe de estar a kilómetros porque vaya espera madre mía, me atendieron antes el martes en la seguridad social.
Judith: podemos probar posturas
Sara: de qué?
Judith: jobar Sara, pues con el plátano y la manzana, para que quede bien, que no parezcamos idiotas
Sara: venga va, yo el plátano lo puedo poner de lado? Queda mucho más molón esque si no pierde la gracia…
Judith: vale, me parece bien, yo qué hago con la manzana?
Sara: esque tienes una fruta con muy pocas posibilidades
Judith: (se queda mirando su manzana y el plátano pocho de Sara) te lo cambio
Sara: de eso nada ahora lo quieres porque es el más molón y lo puedes poner de lado pero antes bien que me lo dabas
Judith: Pero si no lo querías
Sara : Pero eso era antes
Judith: Jope pues nada la cogeré por aquí (la coge tipo bola del cupón)

(suena el timbre Sara y Judith manteniendo la posición se miran)

Sara: Lista?
Judith: lista

(se cogen de la mano miran al público se apagan las luces a la vez que suenan dos disparos y ellas caen al suelo, las frutas ruedan por escena)

FIN

domingo, 19 de agosto de 2012

COMO HE LLEGADO AQUÍ


COMO HE LLEGADO AQUÍ

El verano que trae consigo numerosos actos festivos, las vacaciones que tanto nos atraen….De esto que un año tienes novio, todo cambia y llega ese gran momento en el que lo presentas. Fuera de lo convencional yo decido utilizar la técnica de “shock de distracción”. Ésta consiste simplemente en que hablas muy rápido y tu víctima lejos de darse cuenta de todo lo que estás diciendo entra en un estado zen de “no escucha” que te beneficia, véase este ejemplo: “oh vaya llegamos de viaje y no tenemos donde dejar las maletas deberíamos dejarlas en casa y así nos las quitamos de encima para poder salir de fiesta tranquilamente por el pueblo ¿te parece?” (efecto shock) “eeehmmm bueno” Pobre criatura, él no ha caído aún en su profunda inocencia que tu casa, no es tu casa, es la casa de tus padres, y en la casa de tus padres habitualmente están… tus padres. Pero cuando se quiere dar cuenta ya es tarde, está todo hecho, se ve envuelto en una serie de actos conflictivos, de alegrías por reencuentros y él ahí, en medio del pasillo intentando que su delgadez sea confundida con el embellecedor de la puerta y así ser invisible.

El karma, sabio y viejo vencedor en estas ocasiones te lo devuelve todo. Y no tardaría darme cuenta de ello ni tres semanas después, cuando dicha criaturita inocente me dice que se marcha a su pueblo Colorín Colorado (utilizo un falso nombre por no promocionar y dejar así el anonimato). Total que pasan los días cual fueran horas y llega el día, allá va él, a Colorín Colorado, mientras tu te quedas con cara de tonta imaginando toda serie de improperios. La criaturita inocente te dice “tres semanas no es nada”, bien voy a explicar esto porque lo considero importante. Cuando una criaturita te dice esto quiere decir que pasados 3 días la frase se convierte en “tres semanas no son nada ¡mis cojones!”. Total que con toda su buena intención Criaturita Inocente llama cual polluelo piando por comida para que le lleven a su Media Naranja, osease yo.

Una semana después me veo en un coche con Mamá Criaturita, Papá Criaturita (los cuales conozco en ese momento) y las Criaturillas. Yo como Media Naranja que no sabe donde meterse hago de tripas corazón y 5 minutos después manteníamos la conversación más distendida del mundo. Lo bueno de vivir momentos surrealistas es que nunca sabes con qué te van a sorprender.
Llego a Colorín Colorado con ganas de ver y matar sin poner prioridad a una o a otra a la Criaturita Inocente. Una vez allí todos respiramos tranquilos, no ha sido tan malo y ya pasó lo peor.

Ponerte a comer en casa ajena es cuanto menos extraño. Nunca sabes que puede pasar. En este caso Abu Criaturita nos sorprende con un maravilloso pastel de limón, que no sabia ni a pastel ni a limón, pero con toda la buena cara que uno puede poner comiendo el OVNI  pasteril dices el famoso “ummmmmm que ricoooooo” y quedas bien y lleno. Este hecho no hubiese tenido más repercusión de no ser por que quejándose Criaturita Inocente del tamaño del corte, Mamá Criaturita me echa el cacho mayor.

Pasado el día, volvemos dejando a mi pobre Criaturita Inocente con ganillas de más y quedándome yo consolada de haberle visto por lo menos un día. Pensando que había pasado lo peor paramos de camino por un pueblo “para ver a los últimos”. La última presentación, animada por cómo había ido la primera no me esperaba lo que se venía encima. Una terraza de bar se convierte en punto de encuentro y reunión cual Plaza  Mayor de Salamanca debajo del reloj. Media Naranja exprimida y echa zumo se consuela con “por lo menos lo paso todo junto”.

Ayyyyy la familia, que solo hay una, pero que bonito conocerla…


miércoles, 18 de julio de 2012

FACTOR 50


FACTOR 50

Ir a la piscina es todo un acierto en verano, frescor, chapuzones, niños gritando, chicos jugando a ser el rey león, leonas que se agolpan buscando como hembras en celo un poco de sexo compasivo… en fin todo un acierto.

Ese día íbamos a la piscina, la piscina!!! Esa piscina que nadie pisaba desde hacia años, habría cambiado como nosotros? Sería diferente? Qué tipo de gente nos aguarda ahora?
Efectivamente los años habían pasado, no en balde, yo me recordaba como por aquel entonces, una pequeña asustada y acomplejada por sus numerosos kilos de más y con una camiseta que ni en el más horrible de sus sueños llevaría puesta ahora misma. Pero da igual porque han pasado los años.
Pagamos la entrada. Vemos que hay costumbres que no cambian, como en el mejor de los colegios de pago nos separamos por sexos, las chicas por un lado y los chicos por otro, esto tendría mucho sentido teniendo en cuenta que son los vestuarios, pero carece por completo de él si nos fijamos en que unos y otros están unidos por una amplia entrada abierta para pasar de uno a otro y sin ningún tipo de separación. No quiero saber en qué estarían pensando los arquitectos.

Una vez que entramos a la piscina sentimos el frio césped, nos entran dudas ¿Se podrá pisar la hierba con chanclas? No lo tenemos muy claro pero después de ver como uno de los chicos que paseaban por allí escupía alegremente en la hierba decidimos que por nuestra propia salud quizás no deberíamos ni estar pisando la hierba.

Nos dirigimos a la zona de sombra, colocamos nuestras toallas las juntamos como buenos amigos que somos, eso no cambia. Jugamos a las cartas, fundamental si vas a la piscina, nos embadurnamos de crema que parecemos merengues. 5 objetos blancos no identificados se dirigen hacia la piscina “de mayores”. Poco a poco llegamos donde no cubre, aquí toca decidir ¿me tiro de golpe o voy por la escalera poco a poco? Cada uno elige, está también la opción de simplemente sujetar la valla, que por lo visto en esta piscina es lo que más se lleva.
Decido tirarme como un hipopótamo deseoso de probar el agua. Aquí llega el momento de autodestrucción. Yo cai en el agua, y cuando digo que yo caí en el agua me refiero a que sólo yo caí en el agua, mi bikini desdibuja mi forma quedando como un collar y mis pechos se asoman por el agua, mis encantadores pechos al desnudo para todos los visitantes de la piscina. Para no caer en un pánico absoluto me tapo rápidamente, me lo coloco y disimulo, Puede que, a pesar de que mis amigos chillen cual manada de hienas en pura provocación, los demás no hayan notado nada.

A salvo y con mi bikini de nuevo colocado cometo el error de bucear. Cojo aire y… al fondo, caigo de nuevo yo sola mi bikini vuelve a desfigurar mi figura y a ridiculizarme del todo. Empiezo a cogerle manía, empiezo a creer que ninguno de los dos nos caemos bien y que ya lo está haciendo por joder. En un último esfuerzo por tratar de comprender sus necesidades lo ato con fuerza, “de esta vez no falla”, pienso yo. Ilusa de mi, ilusa de creer que su venganza se había quedado en dos simples ataques. De nuevo en un salto desafortunado frente al borde de la piscina mis pechos quedan al descubierto, me siento por 5 minutos estrella del porno piscenil.

Regreso a la toalla. Me pongo al sol, bocabajo, ya no hay más que hacer, he quedado en ridículo. Llego a casa esperando la comprensión maternal que se resume en carcajadas diversas y un simple “bueno que le vas a hacer”. Yo sabía que le iba a hacer, iba a tramar una venganza total y absoluta hacia él, algo que no se esperase, que le doliese, quería que sufriera la vergüenza que yo sufrí, pero recordemos que sigo hablando de un bikini sin sentimientos y por mucho que me cueste creerlo sin vida. Con toda mi indignación lo guardo en el cajón, aún sigo sin encontrar un emoticono que exprese toda mi indignación




martes, 10 de julio de 2012

EL POR QUÉ ME LLAMAN LOCA


EL POR QUÉ ME LLAMAN LOCA

Qué maravillosa la idea de que me llamaran loca, “esta loca” decían, “ay que loca!!!” decían… y esa idea me maravillaba, hasta que un día pensé “y si tienen razón ... y si estoy loca?” Horrorizada ante la idea de estar loca de verdad salgo a la calle buscando mis rarezas en otras personas, miro alrededor, una señora me pasa con bolsas, son bolsas de la compra, de plástico... miro las mías, mis bolsas se dividen entre bolsa de tela y bolsa de papel, ecológico por supuesto y reciclable a más no poder, además con asitas muy monas que te permiten colgarte la compra tipo bolso y como el peso es similar al bolso por la numerosa masa de cosas estúpidas que llevo, no noto diferencia.  A pesar de la extrañeza de la señora al verme media barra de pan que sobresale por encima de mi hombro no noto el por qué han de llamarme loca por eso, asique sigo buscando.

Llego a casa y miro, miro una y otra vez buscando cosas que me hagan ver el por qué debo estar loca, lo único extraño que puedo encontrar es un libro que empecé a hacer debido a mi falta habitual de memoria, eso me preocupó tanto que decidí que quizás algún día no me acordaría ni de mi nombre así pues, empecé un libro donde apunto con datos y cosas que verifiquen mi versión, todo aquello importante que me pasa en la vida, quien dice importante dice especial… oh vaya especial, ser especial es ser raro y ser raro es estar loco!!!!!! Caosss!!! Destrucción en masa!!!!! … paro. Hay que tranquilizarse, eso se llama diario y lo utilizan millones de niñas  desquiciadas para poner sus frustraciones, por lo que simplemente soy una niña frustrada y desquiciada, uf menos mal, por un momento pensé realmente que estaba loca.

Salgo de casa, quizás la respuesta no esté ni en casa ni en la calle, el sitio dónde más locos he visto es en el autobús, monto, monto con la esperanza de encontrar allí la razón de mi existencia, y la encuentro.

Se sube una pareja. Extraños cuanto menos. Ella perfila la muerte solo con sus andares, él perfila la estupidez humana recalcada en su escaso gusto por el estilismo. Comienzan a hablar y se paran los planetas. Un cúmulo de voces que llegan de atrás a adelante y de arriba abajo por el autobús. Se hace el silencio, silencio extraño que es golpeado por palabras y frases que perturbarían cualquier karma. Primera frase que escucho “en un módulo de grado superior sólo hay gilipollas, y tú eres gilipollas” el pobre muchacho se defiende diciendo que él no tenía la culpa de que le hubiesen corregido mal el examen y le hubiesen aprobado con una nota que no tenía, por error. Realmente ella tenía razón, sólo un gilipollas gritaría eso en un autobús. Aquí no termina la historia empiezan a meter a la familia por medio de su pelea sin que ellos estén presentes. Ella acudirá a la madre de él para impedir que él estudie, por su lado él le repite una y otra vez que sea consecuente con sus actos, que estando como esta mal de la cabeza tiene que atenerse a sus actos y que si ella no puede estudiar no le quite a él la oportunidad. Él cansado de los gritos de ella le amenaza con acudir a la madre de la misma diciéndole que no ha sido consecuente diciéndole a su profesora que era una hija de puta a la cual no verá más. Esto confirma la gilipollez de él. Sólo él podría gritar eso en un autobús, en ese momento todo el mundo miramos alrededor mirándonos las caras a ver si alguien reconocía en la cara a algún conocido de esa pobre profesora.
Pasa el tiempo, el viaje más eterno que he hecho jamás, con dos locos a mi espalda, dos locos!!! Por fín, oh dios si! Dos locos de verdad yo no soy como ellos, no lo soy por lo cual no estoy loca oh si!!!! Para demostrarlo me levanto tajante, con decisión, feliz de mi misma, incluso orgullosa podría decir y  justo cuando voy a salir me tropiezo de frente con una de las barras del autobús. Un clink! Suena y perturba la pelea. Los dos muchachos me miran como en un ring esperando turno. Temo por mi vida, quiero salir, las puertas tarden en abrirse, no sé que pasa pero por fin ahí esta, la veo, es la calle que me mira abriéndome los brazos para echarme directamente sobre ella. Piso el suelo y dios siiiii por fin he salido de esa locura, por fin ahora soy libre soy libre para chillar llego a casa lo cuento y me dicen, “vaya locos” por fin eran ellos y no yo. Por una vez me sentí normal… normal…. ¿normal? Ser normal era un asco, había cientos de personas normales a mi alrededor, si era normal no me pasaban cosas raras, si no me pasaban cosas raras no tenía nada que contar, si no tenía nada que contar me quedaba sin trabajo…. decido en mi sana cordura elegir locura como animal de compañía, porque al menos los locos en su locura son eternamente cuerdos.