Pues aquí estoy, meses después de irme a hacer las Alemanias. La gente constantemente me pregunta "¡Anda! ¿Pero cómo es que te has venido?" Y te lo dicen así de naturales tras haberles contado que mi exjefe me pagaba 200€ guarros al mes, que tan sólo el curso de idioma me costaba 235€ y que me tenía que mantener alí con el dinero que buenamiente me mandaban mis padres. Acto seguido y para la sorpresa de la aquí presnete viene el "ya... pero esque en España la cosa está muy mal". Pues hombre, depués de haber estado trabajando a media jornada por 200€, de carecer total y absolutamente de vida social por encontrarme viviendo en el culo del mundo la únida palabra que me nace para describirte es "gilipollas".
Cuando sales fuera te das cuenta que tu patriotismo renace cual planta china deshidrata en una cazuela de agua hirbiendo. De repente tu país que aquí era una puta mierda, retrasada, que no avanzaba ni aunque la pagaran ahí se convierte en todo un héroe, y da igual que tu no sepas casi ni el idioma porque te verás defendiendo lo indefinible a Zähnen und Klauen (capa y espada).
Por otro lado salir de tu pequeña ciudad es darte cuenta d elo grande que es el mundo y aún así aunque ellos te vean más de pueblo que las amapolas tratas de xplicarles qeu hay vida más allá de la mantequilla para cocinar y que la botella de oro con etiqueta que pone "aceite" no es para que esté en el desván. Que por cierto par alguien que odia con toda su alma la mantequilla, como yo, Alemania es el país perfecto, después de ver nocilla con mantequilla mi mundo gastronómico perdió todo su sentido y fue directo a estamparse contra las vías del metro.
Pero no todo fue malo, no penséis que me subo aquí a llorar como habitualmente hago, no, solo descargo mi ira homicida. Conocí gente interesante, niños que eran una ricura a los cuales no les entendía porque sus padres habían sido capaces de crear un bicho grande y gordo que me llegaba por el ombligo pero qeu no era capaz de hablar, o niños como Ántona que tan pronto te hablaba en alemán, como inglés o francés....niños...qué de niños.
La conclusión que saqué de todo esto es que una mañana me levanté, fui como siempre a la escuela, salí de allí y me dirigí como otras tantas veces a mi trabajo, Karla empezó a perseguirme como hacía habitualmente y Duana Zú me dió uno de tantos abrazos, Ántona me contó que se iría muy pronto a París y yo les prepresenté un cuento, les di un abrazo de piña y aquel día les dije adiós. Ese fin de semana estaba en España, abrazando a mis padres qeu lloraban sin consuelo, yo que les miraba cual gacela herida.. y ellos que me preguntaron: ¿Qué quieres por Reyes? Y yo que les dije "Volver", y aquí es cuando después de 24 años me di cuenta que de verdad, los Reyes, son los padres.
Gracias.
jueves, 12 de septiembre de 2013
HISTORIA DE UNA PATATA
Historia de una patata
(Voz en off)
“Cuando todo
acaba ya no sabes por dónde empezar. Los días te parecen tristes y los
recuerdos amargos. Nunca lloré tanto como el día en que conocí a una patata.
No, no era una
patata normal, ésta era especial, tenía piernecitas que le daban un toque
cómico a la par que grotesco, la patata en sí se llamaba Lía”
ESCENA 1
Aparece una
muchacha entera vestida de blanco, algo despeinada y con cara de no haber
dormido bien, un tanto distraída. Está sentada en la cama, a su lado puesta en
una silla se puede ver una patata.
-
Que gracia Lía, si te vieses, ahí con tus patitas…
-
(silencio)
-
Ya claro, entiendo, para ti no es cómico, los defectos
nunca son cómicos…
-
(silencio)
-
Lía, ¿entiendes algo de lo que te digo? ¿Eres capaz de
escucharme? ¿Te llegas a enfadar, a poner triste…has llegado a llorar? Lía,
¿cómo es ser una patata?
-
(silencio)
-
Ya, entiendo, no creo que sea fácil, todo el mundo te
mira con cara de loco, fijo que alguna vez has sentido miedo, ¿verdad que si?
-
(silencio)
-
No hace falta que contestes, si lo sé, me imagino, pero
no hace falta que te excuses, no Lía, que yo también he sentido miedo.
-
(silencio)
-
Lía, ¿lloras mucho? ¿Te han dañado alguna vez?
-
(silencio)
-
Ya, ya sé, una vez casi te clavé un cuchillo y te dañé
la piel, pero no me refiero a eso, me refiero a dolor interno, ¿me entiendes
Lía? Me refiero a ese dolor que solo se cura tras las lágrimas.
-
(silencio)
-
Lía siento mucho haber intentado hacerte daño, sabes
que ese día no tenía nada que comer…
-
(silencio)
-
Lía ¿me perdonas? ¿Puedes perdonarme?
-
(silencio)
-
El silencio duele Lía…
-
(silencio)
-
¿crees que nos sacarán de aquí? Ellos me piden
continuamente que no hable contigo, no sé por qué, de verdad que yo no quiero
pero creo que es la única forma de salir de aquí, ¿te enfadarías otra vez
conmigo por eso?
(Se oye un ruido
de pasos que se acercan)
Voz 1: - Hay que
ver, pobre chica, y que no para, yo ya no sé que hacer con ella, la he puesto
ha hablar con muñecos, peluches, personas… pero nada que a la única que habla
es a la dichosa patata, es que yo ya no sé, de verdad va a llegar un momento en
que no sé…
Voz 2: -
Paciencia, todo se pasa, son crisis, igual que vienen se van, ya dejará de
hablar con ella y en el último caso pues nada, acaba con la patata, ¡y haber
luego a quien le habla!
Voz 1: - ¿Me
estás hablando en serio? ¿No crees que pueda ser peligroso? Sería como matar a
su mejor amigo
Voz 2: - Pues tú
me dirás que será mejor, si que se vuelva loca del todo o que intente hablar
contigo
-
¿Lo has oído Lía? ¿Lía puedes oír?...
-
(silencio)
-
Ahora no solo quieren que te deje de hablar, ¡ahora
encima quieren matarte!
-
(silencio)
-
No si entiendo que te hayas quedado sin palabras es
normal. Lía te voy a dejar de hablar.
(Oscuridad)
ESCENA 2
Esta vez la
muchacha aparece sentada en la silla agarrando una muñeca y la patata en la
cama. La muchacha mira fijamente un punto al vacío de frente al público. Parece
estar segura de si misma pero a la vez dudosa de que lo que hace sirve para
algo.
Voz 1: - Lía te
estoy intentando ayudar pero es muy difícil
-
Lía te hablan
-
(silencio)
Voz 1: - Lía,
mira te presento a alguien, esta es Lúa, su nombre se parece mucho al tuyo
¿verdad? Pues mira ella te va a ayudar a intentar hablar con personas, cada vez
que tengas un problema se lo cuentas ¿vale?
-
¿Te das cuenta Lía? Se piensan que soy tan tonta como
para hablarle a una muñeca, ni que fuera una cría.
-
(silencio)
-
(risa) ya Lía, además que es un poco fea, yo prefiero
hablar contigo, tú me entiendes, y me escuchas…
-
(silencio)
-
¿Por qué nadie nos escucha Lía? ¿Por qué nos pegan y
nos hacen daño?
-
(silencio)
-
Lía, ¿alguna vez te has sentido inútil?
-
(silencio)
-
(apresuradamente) Yo no
-
(silencio)
-
(más calmada) Pero quizá tú sí.
-
Lía, ¿te acuerdas cuando yo estaba en la cocina, cuando
casi te clavo el cuchillo? Qué susto ¿eh Lía?
-
(silencio)
-
¿No dices nada? (Cada vez se altera un poco más)
-
(silencio)
-
¿Ya no te acuerdas? ¿No recuerdas el momento más
importante de tu vida? ¿Y si hubieses muerto? ¿Y todas las cosas que te
quedaban por hacer? ¿Y todo aquello que nunca dijiste? ¿Eso no importa Lía?
-
(silencio)
-
No te entiendo…
-
(silencio)
-
¿Qué nos pasó? ¿No éramos felices? ¿No teníamos sueños
ni ganas de vivir? Porque yo ahora si que tengo ganas de vivir Lía. De empezar
de nuevo, pero me tienes que perdonar
-
(silencio)
-
Perdona por no haberte dedicado nunca un minuto de más.
Perdona por no haberte dicho nunca que lo siento. Perdona por no haberte
querido lo suficiente. Perdona por haber sido una egoísta. Perdona por no
haberte escuchado. Perdona…
-
(silencio)
-
Que rencorosa… vale pues no te hablo…
-
(silencio)
-
Perdona… si yo te entiendo… no te tenía que haber
hablado así… Lía ¿y si hablamos ya las dos? ¿Y si nos vamos ya de aquí?
(Oscuridad)
ESCENA 3
La muñeca
aparece tirada a un lado. La muchacha sentada en la cama escucha atentamente lo
que el médico tiene que decirle
Médico: - Lía ¿entiendes
algo de lo que te digo? ¿Eres capaz de escucharme? ¿Te llegas a enfadar, a
poner triste…has llegado a llorar?
-
(silencio)
Médico: -fijo
que alguna vez has sentido miedo. ¿Te han dañado alguna vez? Me refiero a dolor
interno, ¿me entiendes Lía? Me refiero a ese dolor que solo se cura tras las
lágrimas. ¿Lía puedes oír?...
-
(silencio)
Médico: -Lía te
voy a dejar de hablar… ¿alguna vez te has sentido inútil? ¿No dices nada? ¿No
recuerdas el momento más importante de tu vida? ¿Y si hubieses muerto? ¿Y todas
las cosas que te quedaban por hacer? ¿Y todo aquello que nunca dijiste? (Se va
notando cómo la primera indiferencia del médico se va convirtiendo en emoción,
se nota que la relación que tenían no empezó en aquel hospital)…Perdona por no
haberte dedicado nunca un minuto de más. Perdona por no haberte dicho nunca que
lo siento. Perdona por no haberte querido lo suficiente. Perdona por haber sido
un egoísta. Perdona por no haberte escuchado. Perdona…
-
Alberto…
Alberto (con
ilusión y bastante efusivo): -Dime Lía, dime lo que quieras no te calles, no
calles nunca…
-
Alberto, quiero no tener problemas, quiero levantarme
cada día y sentir indiferencia, quiero que no me importe que me dañen, que el
mundo me coma sin sentir nada…Alberto, quiero ser una patata.
(Alberto no
esperaba esa contestación y se le nota en la cara, está desilusionado y comienza a llorar, por
el contrario Lía parece contenta, segura de sí misma, por primera vez parece no
dudar en sus palabras. Se hace la oscuridad en el escenario y sólo hay un foco
apuntando a Lía, la imagen queda como congelada mientras una voz en off recita)
Voz en off:
“Era una patata
que nunca, nunca encontró su lugar en la vida. Estudió algo a lo que nunca se
vio del todo entregada, luchó por cosas incomprensibles, por derechos y
tonterías que el resto de humanos dejaban pasar.
Ella, hoy más
que nunca, sintió la necesidad de dejarse llevar, de dejar de luchar por sus
sueños, hoy más que nunca quiso ser una patata”.
Con Amor, Amelie
Se encienden las
luces se ve a una mujer en escena sentada en una silla con una mesa y cientos
de cartas. Viste normal en vaqueros y con un sombrero parisino.
(Comienza a
hablar la mujer se le nota cierta carencia mental, mantiene la mirada fija en
un punto infinito y comienza a hablar )
-¿Alguna vez han
visto la película de Amelie? (se proyecta o escucha el fragmento de la película
de Amelie dónde Amelie explica qué es lo que le gusta). Mi madre me llamó
Amelie, ella buscaba gente, historias que guardaban las fotos. Yo, escribo
cartas. Una vez, escribí a Zapatero, le conté todo lo que aquella noche pasaba
por mi cabeza… le conté por qué no me podía dormir, le conté que tenía una
amiga que había perdido su casa… le conté muchas cosas pero tengo un defecto, nunca
envío las cartas. Asique cuando quise enviarla, Zapatero ya no era presidente,
el desahucio de mi amiga se había convertido en algo normal y tan cercano que
carecía de toda importancia y correos estaba en huelga. Recuerdo que llevo toda
la vida escribiendo cartas, la primera fue a los Reyes… con 7 años, a ellos les
pedía otras cosas, claro está, una niña no escribe todos los días a los Reyes.
Empecé por lo normal Queridos Reyes de España, luego pregunté por Sofía y las
niñas, decidí hablar de tú porque así queda más cercano, esto me lo enseñaron
en el colegio y sólo me ha servido para que descarten mi candidatura en Infojobs
por falta de cortesía y que en las entrevistas de trabajo piensen que estoy
loca, aunque claramente el problema lo tienen ellos ya que a mis padres siempre
les he tratado de tu y jamás me han dicho que me tomo demasiadas libertades. La
carta a los Reyes la eché unas Navidades en un centro comercial, yo no sabía por
aquel entonces que los Reyes eran Magos, y años después me enteraría de que son
los padres y lo que sigo sin entender es qué estudiaron mis padres para ser
Magos. He visto varias películas sobre esto, Harry Potter, Crepúsculo… pero
creo que ninguna me lo aclara del todo, aunque quizás no haya escogido las
mejores películas ya que en Crepúsculo salen vampiros, aunque por otro lado
desde que vi a mis padres comer morcilla y llegar a final de mes con 500 euros
tengo mis dudas acerca de su naturaleza sobrehumana.
Mis problemas
comenzaron cuando quise escribir a gente importante como al chico que me
gustaba, si porque él siempre me hablaba de los correos que había recibido y la
ilusión que le hacía sobretodo los de publicidad en los que le anunciaban que
ganaba algo. Un día le escribí y le dije que había ganado algo muy importante,
en la siguiente no le escribí nada pero le pinté un corazón, en la siguiente le
mandé una sopa de letras que ponía juntos para siempre, a la semana siguiente
fue él el que me escribió, con cierta vergüenza he de decir ya que lo hizo a
través de un tal Fernando Robles, abogado, dónde me decía que si no dejaba de enviarle inmediatamente esas
cartas nos veríamos muy pronto. Yo dejé de escribirle y se las llevaba
personalmente ya que como bien me había anunciado su abogado lo que más quería
en el mundo era verle y si tanto le molestaba que lo hiciera por correo en
persona sería mucho más ameno. Y así es cómo terminé aquí.
Ahora también
estoy escribiendo, escribo al mundo, pero el mundo no tiene código postal fijo,
con lo que me es realmente difícil saber dónde tengo que enviar la carta, si
cualquiera de ustedes me puede poner en contacto con él se lo agradezco, PD: no
tarden mucho o esta carta tampoco la enviaré, saludos: Amelie.
Hace tiempo que
no recibo visitas, mis amigos resulta que no son amigos, son caras sonrientes
que me traen piruletas mientras me felicitan por los progresos que hago cuando
claramente no progreso ya que no paro de escribir, creo que la empresa Bic se
mantiene por mi persona. Aunque desde que sacaron los bolis Bic Cristal los
otros están en decadencia, pero a mi la bolita me hace mucha gracia porque
rueda…rueda….
También pinto,
pero eso lo hago menos por eso no llama tanto la atención y soy alérgica, al
papel en blanco. Me pone muy nerviosa asique siempre escribo en papeles de
colores pero los sobres tienen que ser blancos porque si no son blancos no son
sobres.
Ahora está de
moda lo de los sobres, sale mucho por televisión y yo me pregunto si esos
sobres serán como los míos o si se los pondrán de colores, yo si metiese dinero
en vez de cartas pondría sobres de colores según el billete que fuera dentro,
que es de cien, verde que es de 50 naranja, aunque aquí entra ya el escasísimo
sentido que tenemos los humanos para percibir colores, y prueba de ellos son
los calcetines negros y los azules oscuros que siempre terminan mezclándose y
perdiéndose en un sinfín de posibilidades.
El médico dice
que soy observadora pero que no lo quiero reconocer, se pone flores gigantes
horrorosas en la cabeza y yo le digo que le quedan estupendamente, después él
habla con los otros médicos y dice que no progreso a parte de mi escasísimo
gusto, lo que el pobre no sabe esque yo le digo que le queda bien para no herir
sus sentimientos porque cuando le digo que le queda bien me sonríe y a mi me
gusta hacer feliz a la gente, luego ellos me dan unas pastillas y yo también
sonrío Y TODOS FELICES!!!
En fin seguiré
escribiendo al mundo, a la tierra, que dicen que la estamos matando, asíque
como le queda poco tiempo o le escribo ahora o no lo haré nunca, es como esos
trenes que pasan sólo una vez y que cuando no los coges piensas ya vendrá otro
y efectivamente en una hora pasa otro, pero ya no es el mismo… quizás exageran
con la muerte del mundo pero quizás un día abriré los ojos y recuerde con
nostalgia lo que ahora llamamos Tierra. PD: con amor Amelie.
lunes, 25 de marzo de 2013
RUBIA CENIZA
RUBIA CENIZA
Primer acto
(Sara y Judith conversan
tranquilamente, en escena, un sofá ellas dos encima tumbadas de manera
despreocupada, vestidas de luto, despeinadas y con una copa de vino en la mano.
Sara tiene el mando de la tele, están viendo un video casero)
Sara: (rie tímidamente pero
emocionada) aquí es cuando Greta le tira un palo!!!
Judith: (rie ).. sí, lo pasamos
bien aquel verano… Greta, madre mía, qué habrá sido de Greta?
Sara: se quedó embarazada
Judith: ¿Embarazada?
Sara: si, un tipo de estos
bohemios, que venia con un rollo muy guay.. lo típico. Se la tiró, se quedó
premiada y lo que pasa siempre.
Judith: ¿Abortó?
Sara: No, los padres no querían…
católicos creo… el caso es que siguió hasta el final, ahora tendrá el crío como
5 años.
Judith: Joder.. 5 años…
(Sara y Judith se quedan calladas
mirando un punto fijo al horizonte del público. Acaba de salir la imagen de
Carmen).
(silencio)
Judith: Carmen…. Qué guapa era… la
odiaba ¿eh? Siempre se los traía a todos de calle (rie) y cómo lo pasábamos…
unía el grupo..
Sara: Si
Judith: sí…
Sara: era rubia natural?
Judith: ¿Carmen? Castaña clara
Sara: ..mmm no, castaña no era
… pero rubia tampoco….
Judith y Sara (se miran): Rubia
ceniza!!!
(rien a carcajadas)
Sara: ¿Te acuerdas cuando el tipo
aquel le entró?
Judith: si!!! (Rie) cuando iba tan
borracha que empezó a insultar a todo el bar y el tipo le dijo a ver Rubia de
bote! Y (rie) y ella dijo “No! Rubia Ceniza”(imita la voz borracha de Carmen).
(rien hasta que el recuerdo de Carmen se hace tan
presente que se les va apagando la voz.. Bajan las luces, con una luz tenue y
se proyecta sobre sus caras un video casero donde aparece Carmen y se le oye
hablar:
Carmen: Me estás grabando?
Voz en off: no es una foto (Carmen posa) (risas) que no
idiota! Que te estoy grabando!!
Carmen: que imbécil (rie) .. pero
no me grabes que nunca sé que decir!!...
Voz en off: Venga Carmen cuenta un
chiste
Carmen: Un chiste? Yo no se contar
chistes
Voz en off: Pues algo gracioso no
sé , piensa que esto lo verán tus hijos dentro de unos años (se ve a carmen
agachar la cabeza tocándose la tripa y riendo inocentemente)
(se apaga la proyección, silencio,
Sara coge el mando y apaga la tele)
Sara y Judith quedan en estado de
shock. Sara se levanta y termina de beber el poco vino que le quedaba.
Sara: Sabes qué te digo Judith? Que
ella no hubiese querido que estuviésemos así.. no (agarra una foto de carmen
que hay colgada en un marco, la mira y sonríe con picardía)
Ella hubiese querido.. ver una peli
de terror
Judith: No ella no hubiese querido
eso
Sara: No, tú no quieres pero a ella
le hubiese encantado
Judith: ¡que yo no veo pelis de
terror hombre! (le quita el marco de las manos) y como Carmen era mi mejor
amiga ella no la hubiese puesto.
Sara: Bueno tu mejor amiga… que
anda que no decía cosas de ti
(Sara y Judith se miran y rien)
Judith: (riendose irónicamente
queriendo saber qué cosas decía) qué cosas?
Sara: bueno eso ya da igual
Judith: Claro da igual porque de ti
no decía nada
Sara: ¿No decía nada? Qué maja…
normal, era mi mejor amiga.
Judith: pero yo pensaba que yo era
su mejor amiga, siempre salíamos juntas, nos llamábamos cada 15 minutos, si
hasta vestíamos igual.
Sara: ya, ella decía que eras un
poco pesada y que encima le copiabas.
Judith: (enfadada) Joder con Carmen, muy amiga muy
amiga pero…
Sara: Judith eso pasa en las
mejores familias no le des importancia, son cosas que se dicen con el calentón
sin más. Todavía recuerdo lo bien que cocinaba… jo! Los pasteles!! Madre mía
que magdalenas, que tartas!!!
Judith: yo nunca la vi cocinar, si
lo odiaba, siempre me lo decía. Decia (la imita): “Cocinar es un asco, no me
gusta nada donde esté el Mcdonalds”
Sara: No… Carmen odiaba la cocina
rápida, pues menudas comilonas nos
pegábamos en su casa, en la del campo, la de la ladera del valle este tan
famoso….
Judith: (según habla Sara Judith se
da cuenta de que la Carmen que ella conocía no era la misma de la que estaba
hablando Sara, está intrigada pero angustiada de saber que su mejor amiga le ha
ocultado tantas cosas) … creo que necesito aire
Sara: ¿Te llevas a Carmen? (le ofrece la foto)
Judith: (dudando) ¿qué Carmen? (mira la foto) ah! Eee.. si,
bueno, si, por qué no… (coge el marco y se va a un lado de escena. Sara apaga
la tele)
(Una luz payaso ilumina solo a
Judith en escena que dejando al lado la foto se fuma un cigarro)
Judith: Joder Carmen, Carmen,
Carmen, joder! 12 años de amistad, 12 y no sabía que te gustaban las
magdalenas! Que cocinar se te daba
bien?? ¿Pero quién eras tú Carmen?
(Luces fuera, fin del primer acto)
Segundo acto
(Sara y Judith se han cambiado de
ropa, van en ropa cómoda de andar por casa, se nota que se han echado a dormir
un rato. El pelo despeinado, ellas sin maquillar)
Sara: Has conseguido dormir?
Judith: Un poco, tu?
Sara: Un poco… bueno la verdad es que
he caído como una piedra. ¿Qué vas a hacer hoy?
Judith: Nada, qué quieres que haga?
Sara: (sara se levanta se sirve un
poco de café caliente en una taza para ella y otro poco para Judith) No sé, no
vas a salir? Podíamos ir a dar una vuelta o al café de la esquina (le ofrece el
café) Toma. lo mismo llamo a mis padres y me acerco a ver si están mis sobrinas
y ya de paso las veo.
Judith: De verdad tienes ganas de
salir? Te vas a ir de visita familiar? Dónde estaba tu familia hace un mes, eh
Sara?
Sara: No empieces Judith
Judith: Si no llega a ser por
Carmen te vas en la puta calle y ahora que ella no está te vas a hacer las
paces?? Qué pasa con todo lo que dijiste? Acaso te ha entrado miedo por si
vamos cayendo todas?
Sara (con tranquilidad, no le
alteran las palabras de Judith): Judith, no lo intentes, Carmen ya no está
aquí, ya todo se ha acabado. Mañana llegarán sus padres y qué crees que te
dirán? Oh si claro por Dios pasen y vivan en la casa de mi hija!! Judith
despierta!! Hay que irse de aquí, y si no has hecho las paces con tu familia no
es mi culpa.
Judith (alterada): Sara! A qué
estas jugando? Las tres sabíamos perfectamente lo que había, lo sabíamos!!!
Todas estábamos en la misma situación por eso nos vinimos aquí!!!! Por eso estábamos
juntas!! Hasta el final te acuerdas? (se acerca a ella paranoicamente) te
acuerdas? Joder Sara! Lo hice por vosotras (llora) por vosotras lo he hecho
todo… éramos una sola…
Sara: No tengo más que decirte
Judith, las cosas son así Carmen ha muerto, su hijo ha muerto con ella y
nosotras seremos las siguientes si no nos largamos de aquí.
JudithL (llorando) Sara…
Sara: Despierta de tu burbuja
Judith! O estas acompañada o estas muerta!! La policia no te va a salvar, esto
solo era un refugio, ahora que ese cabrón sabe que estamos aquí vendrán a por
nosotras, son todos amigos qué te crees que no se lo van a contar? Crees que la
cárcel le va a volver bueno y bondadoso¿? A la primera visita dirá el lugar y
aquí estaremos… esperando como quien espera el último autobús. (se sientan con
crudeza en el sofá la luz se vuelve tenue).
Suena la voz de Carmen:
(alterada): CORRER!!! JODER CORRER
METERLO TODO AQUÍ Y VAMONOS TIENEN QUE ESTAR AL LLEGAR!!
Judith: Sara lo tienes todo?
Sara: Sí corre corre corre! (se
oyen ruidos de puertas y un sonido de un teléfono que lo coge un contestador:
Sé que estas ahí…. ¡Carmen! Se que estás ahí tienes 5 minutos para volver a
casa ¿me oyes? 5 minutos!!!!... joder
(se oye una patada a un posible mueble).
(se encienden luces a modo natural),
Judith coge una guitarra y se pone a tocar por tocar, se le nota afectada, Sara
que la mira, se enciende un cigarrillo y se sirve una copa de vino. De repente
Sara comienza a reir casi de manera sicótica)
Judith: qué (espera, Sara sigue
riendo) … ¿qué pasa?, ¿eres boba, qué pasa?
Sara: que podiamos hacer un grupo
joder! Mira tu tocas y cantas y yo canto y con mi físico malo a de ser, podemos
poner la gorra y a ver qué pasa.
Judith: Carmen era la de las ideas
locas no tu
Sara: puede, pero si no no hubiesemos
vivido ni la mitad, te acuerdas cuando fuimos a la playa? (rie nostálgica y se
balancea como en el sonido de las holas) “yo solo busco que me tiemblen las
piernas, que sea de esas que nadie recomienda.. yo solo busco que nadie lo
entienda (cantan las dos) pero cuando esté roto escuchar “que merece la pena””
(se miran y cantan al unísono) “Aviones a punto de salir, pasiones de gitanos,
pequeña sonrisa de Amelie me tienes ganado” (se echan a reir).
Judith: no había otra forma de que
se calmase, era cantarle eso y el niño dejaba de dar patadas. Hubiera sido
precioso.
Sara: Preciosa
Judith: oso
Sara: osa, iba a ser niña Amelie la
quería llamar
Judith: Pero si yo le había puesto
Juan
Sara: ya pero no era tu hijo
Judith: Joder con Carmen
Sara: no empieces tia qué más da,
ya no hay ni niño ni madre
Judith: quiero hacer algo
Sara: podrías elegir otro nombre
para un niño Juan es tan típico y feo, no me gusta nada
Judith: no, eso no, a mi me gusta,
podríamos hacer algo juntas, no sé lo del sombrero no es tan mala idea, yo toco
y demás y bueno sería bonito y un poco loco (se anima) sí podría ser una
solución, y hacer locuras, muchas locuras y no parar, no parar nunca y y y y y
no sé qué se te ocurre? Viajamos?
Sara: pues es feo feo feo, es como
no sé Pancho, Pancho suena a niño un poco gordito no?, yo tenía un hipopótamo
que lo llamaba…
Judith: Sara! Centrate!
Sara: de qué? Sombreros? A sisi,
podemos hacer sombreros total
Judith: no eso no lo del sombrero
lo de poner sombrero e irnos con la guitarra y viajar
Sara: (rie) yo si no empezamos en
Madrid no hago nada
Judith: Pues a Madrid y de Madrid
a…
Sara y Judith: AL CIELO!!!!
Sara: No si al final la cuerda voy
a ser yo (rie)
(se bajan las luces poco a poco
hasta quedar a oscuras)
FIN DEL SEGUNDO ACTO
Tercer acto:
Entran con la guitarra a cuestas y
un sombrero de copa que Sara lleva puesto en la cabeza y riendose, se nota que
“les ha ido bien”.
Sara: ay Dios que me da algo (rie a
carcajadas) 50 euros!!!! Tia que este va a ser nuestro futuro, 50 euros!!!! Y
sólo nos hemos gastado 80 en el viaje (rie a carcajada)
Judith: bueno bueno pero por algo
se empieza no? Además que el mundo del espectáculo es así, tenemos que pensar
un nuevo destino (rien a carcajadas)
(Suenan golpes sobre la puerta, se
les corta la carcajada y se asustan, sospechan quien puede estar tras la
puerta, se oye una voz masculina
VOZ: Cariño.. soy yo.. sé que no
puedo estar aquí pero vi la noticia en el periódico de Carmen.. no sabes cuanto
lo siento amor.. si me dejaras pasar (Judith y Sara procuran hacer el menor
ruido posible apagan la luz para disimular tardíamente que no hay nadie)… sé
que estás ahí…. Joder! Abre la puta puerta! Que la abras!!!! (Se oye un golpe
seco y los llantos de Judith y Sara)
(Se vuelven a encender luces, Sara
y Judith están sentadas y no reaccionan, tienen la mirada fija en un punto, hay
un silencio atronador roto por Sara que se enciende un cigarrillo)
Sara (fumando): bueno ya está no?
No ha pasado nada sabíamos que esto pasaría tarde o temprano, ya pasó ya está.
Un cigarro? Vino?
Judith: creo que ya he bebido y
fumado suficiente
Sara: tu verás
Judith: a tomar por culo! Estoy
harta, sabes que te digo? Que estoy harta! Voy a pegarle un tiro
Sara: (enloquecida) Pero estas mal
de la cabeza? Qué te va a matar! Y tu no tienes pistola
Judith(fuera de si, con voz de
loca): vale pues le voy a matar con …. (mira a su alrededor y visualiza una
manzana) con esta manzana!
Sara: (mas calmada e irónica)
Claro, muy útil, una manzana, como no se le habrá ocurrido al cuerpo nacional
de seguridad…(se sienta)
Judith: sí, si si es perfecto
porque la manzana no deja huellas (rie paranoicamente), si, una manzana puedo
llevar un plátano también que me puede ser útil es perfecto, perfecto, le
llamaré el vendrá y entonces ZAS!!! Manzanazo!!!!! (rie más paranoica aún y se
va encerrando en sí misma) manzanas como no se me habia ocurrido antes que
golpean y el rabito se le pude meter en un ojo y atragantarse con las pipas ….
Sara: pues ahora que lo dices, no
vas a estar tan loca eh? (se va poniendo poco a poco en el mismo estado que
Judith llevada por el atisbo ínfimo de
posibilidad) las manzanas, si son verdes además son más duras y ácidas lo mismo
podemos crear una supermanzana ultraácida que se cargue a ese hijo de puta
(rien como cualquier loco de un manicomio)
Judith: Bien este es el plan, coge
el plátano
Sara: Por qué a mi siempre me toca
la peor parte?? es la fruta guarra (coge un plátano pocho)
Judith: calla! Tu le acuchillarás
con el plátano vale?
Sara: Vale (coge el plátano pocho)
Judith: bien, (coge una manzana
verde) yo aprovecharé cuando esté casi moribundo a lanzarle manzanas, de las
verdes, las que duelen que tienen ácido, el rabito de la manzana hará el resto.
Sara: (le mira extrañada mientras
va visualizando la escena) eres la ostia…. Si señora.
Judith: gracias, se me acaba de
ocurrir
Sara: Jo pues está genial para habérsete ocurrido
ahora eh? Aunque… ¿no puedes quitar lo del plátano?
Judith: no
Sara: mierda
Judith: vale estamos no?
Sara: si llama
Judith: llamo… (marca por el movil
un teléfono y pone voz) cielo… lo siento tanto…. Lo se… sí…. Sí….. lo sé …. Si
pudieras venir… sí…. Si no me muevo… no…. No. (cuelga)
Sara: viene?
Judith: si!!!
Sara: Toma!!!!!!
(ríen alegres hasta que se les va
apagando y se dan cuenta que en lo que tarde en llegar no tienen nada que
hacer…. Se miran)
Sara: vino?
Judith: vale!
Sara: No nos queda vino hay que
comprar después de lo de la manzana
Judith: Como quieras o si quieres
vamos ahora, aunque claro si viene lo del plátano se pierde
Sara: no mejor después
(se sientan y beben, se miran
incómodas)
Sara: unas cartas?
Judith: vale.. bueno por qué no,
aunque no queda bien
Sara: el qué?
Judith: jope el titular pareces
boba, vamos a ver mañana cuando esto salga en televisión qué van a decir “
abrió la puerta se las encontró jugando a las cartas y ellas le clavaron un
plátano y le lanzaron manzanas” no tiene sentido
Sara: Es verdad, pues mejor lo de
las cartas lo dejamos va? Para cuando volvamos de lo del vino. Pues no sé
chica, mira que ayer le quedaba cerca pero hoy debe de estar a kilómetros
porque vaya espera madre mía, me atendieron antes el martes en la seguridad
social.
Judith: podemos probar posturas
Sara: de qué?
Judith: jobar Sara, pues con el
plátano y la manzana, para que quede bien, que no parezcamos idiotas
Sara: venga va, yo el plátano lo
puedo poner de lado? Queda mucho más molón esque si no pierde la gracia…
Judith: vale, me parece bien, yo
qué hago con la manzana?
Sara: esque tienes una fruta con
muy pocas posibilidades
Judith: (se queda mirando su
manzana y el plátano pocho de Sara) te lo cambio
Sara: de eso nada ahora lo quieres
porque es el más molón y lo puedes poner de lado pero antes bien que me lo
dabas
Judith: Pero si no lo querías
Sara : Pero eso era antes
Judith: Jope pues nada la cogeré
por aquí (la coge tipo bola del cupón)
(suena el timbre Sara y Judith
manteniendo la posición se miran)
Sara: Lista?
Judith: lista
(se cogen de la mano miran al
público se apagan las luces a la vez que suenan dos disparos y ellas caen al
suelo, las frutas ruedan por escena)
FIN
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